Urna Envenenada

Nuestra vida electoral está cambiando. Hace décadas nos ahogan las trampas que los Partidos Políticos traman el día de la elección. Ratones locos, urnas embarazadas, operaciones tamal o muertos votando. Toda artimaña vale para arrebatar un hueso del tamaño que sea.

El sistema electoral ha sido alimentado de un catálogo infinito de delitos que comenten los partidos políticos y “reverendos” políticos para arrebatar el poder.
Pero los ciudadanos no decimos nunca nada. Solo sabemos aguantar, quejarnos a “Soto voce”.

Recientemente nos enteramos que el INE encontró en la revisión de los gastos de los candidatos del PRI y PAN (con sus respectivas coaliciones) un rebase considerable de los topes de campaña para comicios de Coahuila y Nayarit.

En Coahuila –estado en quiebra por los hermanos Moreira, que por cierto gozan de una impunidad ofensiva- las coaliciones encabezadas por estos dos partidos superaron lo permitido por más de cinco millones de pesos (sic); y en Nayarit, los de la alianza opsitora gastaron más de 300 mil pesos (sic), mientras que los priistas igualaron a sus cómplices de Coahuila por cinco millones (sic). Otra vez.

El uso del dinero, que es mucho mayor de lo reportado, se institucionaliza de manera ilegal. Y el colmo, según el INE, el ejemplo de la pulcritud electoral fue el Estado de México, donde “se cumplió puntualmente con la ley de financiamiento”. Como si todavía nos chupáramos el dedo. El dispendio de PRI, PAN y Morena fue inconmensurable, desproporcionado y grosero. Pero los ciudadanos no decimos nunca nada.

Actualmente las trampas electorales se fiscalizan en el  dinero. Buscan comprar tu voluntad. Te ofrecen 500 o mil pesos para que durante seis años no te quejes de los millones que se roban. Mil pesos para un voto que dura seis años equivale a 45 centavos diarios por tu voluntad.


Tal vez tú no sea de esos, aunque sabemos que millones sí lo son. Usar dinero público para robarse gobiernos estatales y hasta la Presidencia con tu mismo dinero, es una afrenta a la dignidad.

Es urgente que emprendamos una cruzada contra la corrupción y la impunidad… en contra del uso de nuestro dinero para manipular nuestra voluntad.

Por eso propongo una política de tolerancia cero contra la compra del voto. Que quien delinca con los dineros de los mexicanos para manipular la voluntad popular, también la pague. Que no sólo se anulen elecciones sino que se procese a aquellos gobernadores, alcaldes, funcionarios del gobierno federal que desvían presupuestos para beneficiar a “los suyos”.

Te propongo que no sólo rechaces lo que ofrezcan para que votes por el PRI, PAN, PRD, MORENA o el que sea, sino que los denuncies. ¿A quien? A las redes sociales, ya que la autoridad está del otro lado. Ahí comenzará el cambio en México.

Hoy sabemos que el castigo para los Partidos que delinquen con los recursos públicos es la anulación de la elección, pero eso no es más que ofrecerles otra oportunidad para que sigan su juego con el dinero de todos los mexicanos. Los casos sobran: Colima, se anuló y ganó el mismo PRI; Tabasco en era de Roberto Madrazo, se anuló dos veces y ganó el mismo candidato: Manuel Andrade y así la historia se repite.

El reto en el 2018 es que no sigan haciendo trampa. Eso es propio de dictaduras de Partido. Yo lo voy a rechazar. Acompáñame en esta cruzada de total rechazo.
Yo ya acabé de aguantar. ¿Y tú? #JuntosporMéxico

@PedroFerriz

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