La Democracia que quiero

Continuamente nos dicen que cambiar el sistema es imposible, que tiene años en el poder, que los mismos de siempre acapararán los espacios… En Canadá y en Francia la ciudadanía se impuso provocando marcadas diferencias a lo tradicional. Hoy son ejemplo mundial. Nosotros podemos hacerlo, solo es cuestión de dar el primer paso, de pensar en movernos de un sistema que no responde al presente que no da soluciones a las principales carencias y que ha probado su fracaso. LEER MÁS.


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